Mamada criolla: 50
centavos nada más
Estos tiempos andan difíciles, la
coyuntura nos embarca a una decisión electoral y haber si así mejoran en algo
las cosas, entre tanto tenemos que afrontar a lo mero machos la realidad
económica y social que actualmente vivimos, emergiendo la intriga: ¿será
posible sobrevivir a una escalada de subidas en todo desde el huevo hasta el
chicle? y
ahora le suben al pasaje del transporte como si no fuera suficiente haber
sobrevivido a las charadas del gobierno, pareciera una confabulación bien
armada de hechos para distraer a la gente que prefiere pelearse por su pan que
por el alza general de costos.
Me viene a la mente la canción de la
trevi como el recuento de los daños, no nos reponemos porque siempre vivimos
justificando nuestras exigencias si nos golpea directo, pero nos importa un
pepino que haya gente que ya ni le alcanza para comer un pedazo de carne día
por medio o mas de una comida completa, este panorama se va ahondando mas día
que pasa y los notishows que vemos en la televisión no paran entrando en dramas
de sectores o grupitos.
Este 2025 no solo nos a dado por
anticipado la cartelera de los nuevos precios de lo que consumimos y utilizamos
en nuestro diario vivir, sino ha venido con bonus track incluido afectando de
sobremanera el bolsillo de la gente con la subida del pasaje y antes de sumar
palabras a la polémica de si es justo o no, porque legalmente consolidado ya
está, es que reflexionemos lógicamente que ahora debe haber controles por parte
de las autoridades según su jurisdicción, para que este sector aunque quiera
vestirse de mendigo trayendo sus alforjas por debajo, brinde un servicio a la
ciudadanía como se debe.
Ahora que empiezan las clases y poco a
poco choferes de diferentes municipios también quieren su propio incremento,
esa dulce tajada que según ellos les corresponde por la mala situación del
país, nos adentramos en un drama vicioso, por la poca humildad en tal alusión
que más parece alegoría y nos causa risa cuando: nos transportamos en cacharros
que en vez de mantenimiento sufren mutaciones para improvisar más espacio,
cuando nos llevan amontonados como piezas de jenga, un mal movimiento y nos
caemos, cuando el buen trato escasea
mientras sobran insultos.
Nos la han dibujado bonito, ya que el
escenario se ha vuelto de nuevo político, no es que las cosas hayan subido,
sino que aguantemos el mismo medio de transporte, en vez de mejorar el servicio
los dueños van pregonando con descaro oponerse a otros medios alternativos de
transporte porque se está vulnerando sus fuentes laborales, lamentablemente
esta realidad la vivimos en todas las ciudades en nuestro país donde abundan opositores
sociales: “preferible oponerse si afecta mis ganancias”.
Reconozcámoslo hemos caído en engaños
más baratos, para que nos suban el costo de lo que comemos, lo que usamos, etc,
etc, ahora toco los pasajes, pero no deberiamos
seguir aguantando un servicio deplorable y nos salgan con que: “simplemente 50 centavos, debería ser más”,
esa mamada criolla debería enseñarnos a
no seguir tolerando abusos y cuestionarnos en que nos beneficia o que mejora si
hablamos de un servicio publico al cual le estamos invirtiendo un incremento
multiplicador por cuantas veces usamos el transporte, como hecho ya está, es
momento de poner alto a la mamada “50 centavos nada más”, defender nuestros
derechos y exigir se nos transporte como gente.

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