CAMILA
La creencia
en los dioses por parte de los seres humanos tiene una gran trayectoria en la
historia, talvez debido al paganismo que el sujeto social alberga en su esencia
o a la necesidad de creer en algo superior para no perder la esperanza en el
equilibrio de la vida, así fue que cuando Roma estaba en su auge a las
divinidades como los griegos, se conoció una historia que se hizo leyenda y
cada vez que se podía contar, alguien se sentía cercano a ella.
No solo los
dioses o semidioses tenían poderes en la antigua Roma, sino también existían
guardianes de los elementos, protectores de los dones mortales, demonios y
ángeles que abrían las puertas del cielo y del infierno, así como hechiceros
que invocaban bestias divinas o malditas cuando había guerras entre legiones y
pueblos, eran estirpes que no debían mezclarse o engendrarían abominaciones o
rechazados por su especie y la humanidad; nadie los adoraría, o pediría su
venia y menos los recordarían; pero ocurrió que a veces aunque relatas de
amores y etiquetas las historias no distinguen los sentimientos y entonces
paso: un guardián del rayo se enamoró de una protectora del don de la bondad y
engendraron una hija a la cual llamaron Camila, la tuvieron que ocultar para
que no sufriera la desgracia del amor que entre ellos surgió y mientras crecía
en la oscuridad, solitaria y alejada del mundo le enseñaron todos los
conocimientos necesarios para defenderse en la vida, la manera de ocultar su
identidad y de controlar sus poderes, lo especial de esta niña era que podía
manejar la luz y el rayo como su padre y volar como su madre, además de tener
una compresión de la bondad que ningún protector de dones había tenido.
Camila creció
curiosa de la vida y con ganas de salir a conocer el mundo, en la soledad que vivió
recluida no pudo conocer muchas cosas, solo la que sus padres le permitían y
contaban ya que el mundo estaba en constantes luchas y diferencias, siempre le
decían que un día dejaría ese encierro y debería seguir su camino, ocultando su
verdadera identidad, que de ella dependía ser poderosa y entrar en el círculo
de un hechicero protector o un guardián hechicero (híbridos aceptados por los
dioses y la sociedad romana) en ambos casos sería reconocida y podría tener un
lugar en la sociedad y ante los mortales, solo que ese camino debía tomarlo con
calma y reservadamente. Al cumplir la mayoría de edad la joven emprendió su travesía,
con el paso del tiempo conoció todo lo que le habían enseñado y empezó a
comprender a los mortales llamados “seres humanos” así que decidió ocultar su
identidad y hacerse pasar por una mujer humana para poder aprender más de la
vida y surgir como le había prometido a sus padres y se había jurado a ella misma, cuando en su
solitaria vida solo podía hablar con las criaturas de la noche (pequeños
espectros) solitarios que vagaban y no habían podido adquirir cuerpo, se
volvieron sus amigos y les contaba que ella un día cambiaría el mundo y nadie
despreciaría a nadie, ese era su sueño, un mundo donde hacer cosas felices y
esparcir felicidad.
Tuvo muchos
retos y pruebas, pero ella no se rendía aunque era solitaria, por las noches
siempre charlaba con sus pequeños amigos y les contaba sus aventuras y
desventuras y al día siguiente continuaba como nueva, Camila era una joven
hermosa, sonriente y cortes, no necesitaba deslumbrar nunca pasaba desapercibida era conocida como
la joven doncella de una familia del norte o eso decían los humanos en los
chismes, entre las manías que tenía algo que le encantaba era subir a las
colinas y dejar libres sus alas para volar por el cielo con las nubes, por la
noche con la luna y cuando miraba irse el horizonte de cada día imaginaba que
un buen día amaneciera diferente en su vida y cumpliría sus cometidos, Camila
ya era lo bastante madura y era una hábil guardián y protectora, pero aún no se
decidía que camino elegir, entonces se siguió adiestrando hasta que un día todo
cambio.
Un tarde de
verano Camila caminaba por el bazar del Emperador conocido como el punto de
encuentro en Roma de diferentes tribus, especies y también mortales, casi como
si estuviera destinado se topó con un humano, lo vio distinto, le latía el corazón
sin razón y el hombre muy osado hizo lo posible por captar su atención y así la
mujer hibrida conoció al que sería el amor de su vida, pasaron tiempo juntos,
soñaron, convivieron y anhelaron tantas cosas para el futuro, pero vinieron
tiempos de guerra y los seres divinos, mágicos y protectores debían escoger
bando; Camila no le había confesado su
identidad al hombre que amaba, porque en esos tiempos las sociedades y los humanos
empezaron a pelear por cosas básicas, por dinero, por ambiciones, por poder, asi cometían faltas
constantemente y ese hombre también entro en ese mundo, se volvió un mortal
como todos hasta el punto que las cosas se iban a volver irreversibles, porque en
esa época también se iba a desatar la gran batalla de entre seres mágicos y
mortales, entonces un noche cuando la muchacha le iba a confesar su divina
procedencia, al escuchar de él promesas tan alegres y esperadas aparecieron
otros humanos y dijeron cosas que él hizo que ella no podía asimilar y le dolió
alma, le dolió tanto que exigió una respuesta y en su soberbia mortal el hombre
negaba los hechos, pero en ese momento cayeron bolas de fuego del cielo, la guerra había
comenzado y lo único que Camila pudo hacer es mostrar su identidad y
protegerlo, ese día lo puso en resguardo y se alejó en silencio, ya había
conocido la tristeza de amar por primera vez y el quedo solo sin palabras
mirando cómo se marchaba.
Pasaron los
días y mientras la mujer vagaba en solitario tratando de concentrarse en su
camino a seguir, el apareció aparentemente la había buscado por todo lado y
sufrido por perderla, nuevamente como es típico de los mortales prometió cosas
que ya para Camila talvez eran dudosas, era un ser divino pero al tener el don
de la bondad no podía negarle una oportunidad, y se la dio, pero es sabido que
el ser humano es cruel, prefiere equivocarse más veces que hacer lo correcto,
y esas malas personas que el hombre habría traído al presente de ambos hicieron
sus artilugios para que los lideres tanto de los guardianes de los elementos y
de los protectores de dones supieran que Camila era una aberración divina, a
eso se sumó que el mortal hombre seguía errando era más fácil dejarse seducir
por lo mundano de la sociedad que valorar lo bueno que le había tocado y así
fue que la voz corrió y llego a oídos de Camila, la buscaban para juzgarla y
ponerla a prueba en batalla, además de matar al mortal que había osado poner
sus ojos en un ser divino.
En ese
momento el hombre corrió a Camila le pidió huir, aunque se veía dudoso y se
disculpaba por sus errores, la mujer hibrida ya no confiaba en él aunque lo
amaba vacilaba, pero decidió no dejarlo a su suerte no podía dejar que lo
mataran, ella realmente lo amaba así que acepto huir con él; esos trayectos no fueron gratos surgían
reclamos y peleas por las cosas ocurridas que detonaron ese momento- ella
decía: si tu no me hubieras hecho eso, si tu hubieras cumplido y él le decía:
si tu dejaras de ser así, si tu hubieras dicho quien eras y así se dividían aun
estando juntos, pero cuando se calmaban volvía la armonía, era algo extraño
pero el amor de estos dos seres era más fuerte de lo que la realidad
quería de ellos y de lo que los demas esperaban, realmente su amor superaba las divisiones que la guerra habia traido, pero el destino se cruzó de nuevo y el mal parecía haber
ganado, las malas lenguas habían ganado y los errores del hombre ahora se
cobraban, los emboscaron en el borde del bosque de los lamentos conocido así
porque todo traidor o abominación que se aniquilaba era echada a ese lugar.
Las mejores
tropas de guardianes y protectores llegaron armados, acompañados de un
hechicero que invocaba demonios y abría las puertas del infierno, se puso
delante de ellos un juzgador (pregonero reconocido por deidades y mortales) que
en voz alta les leyó sus crimines y su condena, el hombre humano debía morir
por haberse involucrado con un ser divino y haber dejado que otras mortales le
hicieran mala fama a su descendencia de origen; la mujer hibrida debía combatir
su derecho a vivir ya que al ser una mezcla de especies magicas no era pura, cuando las
tropas se disponían a matar al mortal Camila mostro su verdadera forma y
desenfundo sus armas una espada de rayo destellante apareció en su mano izquierda y en su mano derecha un
escucho de luz tan brillante que cegaba al que lo mirara mientras sus alas se
volvían de plata, ella dijo: no soy un moustro, si mi pecado fue amar a un
mortal que cometió errores lo asumo, pero no dejare que lo maten y defenderé mi
derecho a la vida porque este mundo debe cambiar y me he decidido a intentarlo,
mientras ella se ponía firme la gente del poblado se aglomeraba a verla, unos
con asombro otros con repudio y entre esa multitud estaba la mala gente que
hablo mentiras y develo su identidad, entonces se dio la batalla, le dijo al
hombre que amaba que se quedara tras las rocas que ella enfrentaría a su
especie sin importar el costo no dejaría que lo mataran.
Camila
derroto primero a la tropa de los guardianes de los elementos, todas las
deidades y seres mágicos que circundaban también se aglomeraron se sorprendían
al verla, había logrado dominar poderes que nadie lo había conseguido en
siglos, después de la primera pelea a su favor el hechicero oscuro que debía
enfrentar abrió el infierno con demonios que se abalanzaron sin piedad contra
la mujer hibrida, la golpearon tanto, pero no podían vencerla no pudieron
meterla al portal, conocía conjuros que nadie pensó que sabia y se defendía hábilmente
con sus armas y poderes, las bestias la agarraban y rasgaban sus alas, las
plumas aun fuertes de plata caían poco a poco al suelo, logro matar al
hechicero y cerrar el portal, no era seguro tener el infierno abierto
con tantos humanos alrededor, ella estaba débil pero aun podía pensar en el bienestar de los demás aunque
hayan sido también causantes de su pelea.
Y cuando la
tropa de los guardianes de los dones se dispuso a batallar le decían porque
defiendes a un mortal traidor, porque te sacrificas así por un hombre que no ha
sabido valorarte, porque te enamoraste de una especie distinta, ahora sentirás
el poder de los dones y entre destellos y fuego maltrataban el cuerpo de Camila,
pero ella pudo sacar la luz de su interior y en forma de ola impacto sus
destellos contra la tropa, eso la dejo casi moribunda sangraba bastante y ya no
podía seguir batallando con la misma intensidad, se refugió un momento en las rocas y le dijo
al hombre con una sonrisa en sus labios malheridos: estoy débil, no sé si siempre amaste o seguiras amando, ya viste soy una mujer
hibrida, pero yo si te he amado y me alegra haberlo hecho- y entre el
tumulto de mortales le decían: escapa, huye, empújala al abismo se lo merece,
las deidades están débiles ya nada te pueden hacer, entre esos gritos y
palabras crueles el hombre con ojos parcos y vacíos, algo llenos de odio y
confusión se dejó llevar por las voces y gritos hasta que lo dominaron y empujo
al abismo a la mujer hibrida, ella no intento volar solo cayo al bosque de los
lamentos, y el mortal al reaccionar sobre sus actos cayo de rodillas mientras
los humanos lo aplaudían y ahí los sujetos que provocaron eso gozaban su
triunfo, el hombre rendido no reaccionaba.
Mientras todo
eso pasaba la tropa de guardianes de los dones heridos se quedaron estupefactos
y en vez de matarlo, le dijeron al odio al juzgador que repitiera lo siguiente:
“hoy a caído la mejor de los seres divinos, una que tenía fe en esta gente
mortal que a victoriado su muerte, una que logro amar a un hombre pese a sus
errores, que solo quería cambiar el mundo entre deidades y mortales, que quede
dicho aunque estemos en guerra no lo mataremos a él ni a su gente, porque suficiente
castigo tiene el que fue bendecido con el amor de una mujer con el don de la
bondad y prefirió verla morir toda maltratada, golpeada y juzgada por su
especie, ella aun pudo verlo sonriente y querer seguirlo defendiendo, no hay
peor castigo para un mortal que perder tesoro más grande que el corazón de una
mujer que lo ha amado eso hasta los seres mágicos lo sabemos.
Así seres
mágicos y humanos se retiraron y en silencio el hombre se alejó a la ciudad,
entre sombras y gentío nadie sabía que pasaba por su mente o su espíritu, pero
la vida se le había sido perdonada gracias a su amada y desapareció sin decir
nada. Camila yacía en el fondo del risco
entre los arboles ahí estaba sollozando de dolor no por las heridas sino por su
corazón, tenía golpes y heridas por todo el cuerpo, sus alas rotas sangraban,
pero sus lágrimas corrían como cristales, no se reconocía su rostro, ni sus
rasgos, las criaturas de la noche que también estuvieron expectantes la
acompañaban y tristes aullaban sus lamentos al verla tan mal, tan débil, la
rodeaban intentado consolarla pero no lo lograban; en ese momento la mujer hibrida
quería morir pero se decidío a no hacerlo, se iba a quedar en las sombras del
bosque hasta sanar y volver a su camino, debía cambiar el mundo, quería pese a
todo ver un lugar feliz al cual ella contribuir y así malherida Camila desapareció
por un tiempo y cuando resurgió en el cielo todos se asombraron, ella solo aparecía
cuando era necesario no tenía familia, no tenía especie, no tenía nada, pero
si la voluntad que el don de la bondad
le daba, para creer que haciendo buenas cosas podían tanto seres mágicos como
mortales ser felices y así fue conocida y
recordada como el más gentil ser mágico
que existió que supo amar y perdonar a los humanos.
Esa es la leyenda
de Camila, una mujer hibrida poderosa que surcaba los cielos de Roma buscando
la comunión entre el mundo de los mortales y las deidades, no era raro que la
gente de ese entonces escogiera el nombre de Camila cuando el
primogénito que nacía era mujer, porque significaba “perfección”, porque no hay
camino más difícil para un mortal que ser mujer y tener una vida difícil que
andar.

Escrito apasionado se nota la impulsividad de las palabras que tejen la historia me encanto felicidades.
ResponderEliminar