EL MAÑANA
EL MAÑANA
Quizás, con el pasar del tiempo, nos damos
cuenta de muchas cosas, cuando aplicamos los conocimientos que adquirimos, las
experiencias que vivimos y lo que logramos escuchar cuando prestamos atención a
terceros que se nos cruzan en el camino, como amistades, enemigos, colegas,
desconocidos, familiares, hasta un libro o una melodía; nos damos cuenta que la
vida gira de maneras inexplicables, que no siempre las cosas van en el sentido
que planeamos, avizoramos o anhelamos, entonces nos volvemos sujetos de carne y
hueso, emocionales y explosivos y las historias se vuelven ordinarias o como
ciclos de vida no añoramos más que el final en su momento.
En esos azares que el tiempo le trae al ser
humano y lo vuelve común y cotidiano, frágil y frígido adaptado a solo entender
la realidad que le toca, es que hace mucha diferencia mirar con otros ojos lo
que nos rodea, el sol radiante de días de cielo claro, las flores y el verde del
pasto, la risa de los niños, un vaso de agua tibia, a veces simples momentos nos
hacen recordar lo que éramos antes de ser lo que somos, lo que falta por vivir
antes de conformarse, lo que se sueña con el alma antes de solo aceptar lo que
toca o vivir errando sin emendar las fallas.
Entonces caminas diferente, escuchas tu
interior, suspiras suavemente, das giros sobre tu propio eje diciéndote el
mañana no ha pasado, no se ha escrito, puede que sea mejor y sobre todo, yo lo
puedo hacer mejor, esas ideas solo brotan cuando dejamos de ser comunes en una
sociedad enferma, de gente que prima primero sus intereses particulares y vive
sin temor a lo justo, de personas que solo consiguen lo que tienen haciendo mal
a terceros o aprovechándose de las circunstancias para surgir en la vida, dejando de lado todo eso, ya no odiamos,
perdonamos y soñamos con más ganas, como si fuéramos caballeros con armadura
estamos listos para cualquier batalla, dar la vida por una mejor.
El mañana puede traer duras pruebas y retos,
pero también puede llenarnos de sorpresas y alegrías, cuando nosotros mismos
empezamos a ser distintos, ya no nos aferramos al pasado solo recordamos lo
bueno que nos dejó y enseño, ya no nos saltamos al futuro esperando conseguir
todas las cosas que nos hemos propuesto, sino que al sentir que nos hemos
quedado sin nada aunque no sea así del todo, respiramos, entendemos, seguimos
vivos y queremos llegar lejos donde nos
sintamos ricos por dentro, contentos con lo que tenemos y nunca paremos de
seguir aprendiendo, porque sabemos que las cosas materiales van y vienen obviamente
son imprescindibles la civilización los ha enseñado, pero sabemos que podemos
conseguir dinero, lujo y más y eso será suficiente cuando emprendamos el camino
al éxito primero por dentro, por nuestra alma, por nuestra felicidad y así uno
llega más lejos encontrando el tesoro de la vida, el vivir como si cada día
fuera valioso.
El mañana es vivir el presente con todo y las
piedras que nos hacen tropezar, mientras podamos llenar nuestros corazones de
sueños, de aventuras, de metas, las nostalgias que nos queden serán placenteras,
los momentos que vivamos serán llenadores, lo que amemos siempre nos traerá
alegría, a veces esperamos mucho para encontrar el camino feliz, otras vivimos
equivocados y las fallas siguen dándose, otras nos conformamos y dañamos lo que
más queremos, aun sabiendo que seremos juzgados en la medida que hagamos
nuestros actos terrenales.
Creo que cuando uno mira el atardecer de un que
se va y siente que no ha hecho lo suficiente por verse bien o sentirse que ha
logrado lo que ha querido, es bueno disfrutar algo que nos agrade y pensar que
el mañana viene cargado de puede ser y en la medida que entendamos como
priorizar lo importante en nuestra vida, llegar a la cima o llegar a parís o a donde uno quiera o desee con el corazón,
será cuestión de algunos pasos y pruebas, porque pocos son los humanos que
aprenden de los errores, que caen y se levantan con más ganas, a veces
necesitamos golpes duros no para empeorar, sino para demostrar que no somos
humanos comunes en el ciclo de la vida o en un círculo de la sociedad, somos
diferentes porque aprendimos que el mañana se escribí con esperanza y humildad,
poco a poco, la cuestión es no perder lo que nos hace bien y fuertes, no perder
la chispa que nos alienta y motiva, a veces debemos entender que el mañana es para
mejores oportunidades, porque ahora sabemos apreciar lo bueno que tenemos, las
cosas buenas que nos hacen la persona que somos, los defectos que tenemos ya
los reconocemos y que el mañana lo que amemos hacer con ganas sea ser felices
con lo que logremos, con los que amamos y con mirar que hemos conseguido ir a
donde no pensábamos llegar y tener lo que pensábamos nos iba a costar.
El mañana es cuestión de actitudes y sobre todo
vivirlo, saber cuándo tenemos algo bueno en nuestro ser y también cuando debemos
rectificar nuestras fallas, pues para vivir y exprimir cada día sin que se
llene de amargura el tiempo es aprender que podemos errar como seres humanos
mortales e instintivos, pero aprendemos a ser mejores eso nos abre puertas a un
mañana diferente.

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